Monumento a Francisco de Aguirre – Escultura en La Serena
Obra
Monumento a Francisco de Aguirre
Autor
Juan Adsuara Ramos
Año
Mediados del Siglo XX
Historia
Inaugurada en octubre de 1952, esta obra fue el hito final del Plan Serena, concebida para custodiar la entrada sur de la ciudad en la intersección con la Ruta 5. Donada por el Estado español para conmemorar el IV Centenario de la refundación de La Serena, la pieza fue realizada en bronce por el maestro Juan Adsuara, quien proyectó una imagen de autoridad y mando.
La escultura representaba a Francisco de Aguirre con la rigidez de la vestimenta militar del siglo XVI, portando armadura y morrión, en una pose de eterna vigilancia sobre el territorio conquistado. Durante décadas, simbolizó la herencia hispánica y el orden urbanístico impuesto a mediados del siglo XX.
Sin embargo, el 20 de octubre de 2019, en el fragor del estallido social, la historia de este bronce dio un giro radical. La figura fue derribada de su base y arrastrada hasta la carretera para ser incinerada, convirtiéndose en una barricada simbólica contra el legado colonial. Hoy, el pedestal de piedra caliza permanece vacío de su figura original, pero lleno de nuevas voces: cubierto de pintura roja y consignas como "Genocida" y "Avenida Diaguitas", el monumento ha mutado en un testimonio vivo del conflicto y la memoria social contemporánea.
Datos Técnicos

AUTOR
Destacado escultor español de la "generación valenciana post Benlliure". Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Premio Nacional de Escultura (1929).
Su obra se caracteriza por un naturalismo sereno y un dominio magistral del bronce y la madera.
Realizó numerosos monumentos públicos en España y fue el autor elegido para la donación diplomática a La Serena en el marco del IV Centenario de la ciudad.
TIEMPO
Mediados del Siglo XX
MATERIALIDAD
Bronce (Escultura) y Piedra Caliza (Pedestal)
DESCRIPCIÓN
Pedestal de piedra caliza de dimensiones rectangulares. Presenta erosión natural y marcas del derribo violento de la estatua superior (pernos cortados, daños en la coronación de la piedra).
Capas superpuestas de graffiti, afiches y consignas políticas que cubren la totalidad de sus caras visibles.
Este pedestal funciona ahora como un recordatorio de la conflictividad histórica del territorio.








